viernes, 6 de junio de 2008

EL DÍA QUE ME SENTÍ COMO ALONSO






Es tarde aquí en Montreal. El día ha sido terrible y el jet lag me mata, pero he querido quitarme un poco de horas de sueño para contaros las experiencia del miércoles en el Circuito Paul Ricard. Yo ya había montado en un Fórmula 1, pero lo que me encontré en Francia fue increíble. Invitado por ING, participé en un curso de conducción que organiza el equipo Renault en el que logran que te sientas piloto por un día. Nada más llegar a Paul Ricard te dan la primera charla. En ella te dicen que desde ese momento tú eres para ellos un piloto y que te van a tratar como tal. Te recuerdan cuáles son tus deberes y cuáles tus derechos. Te piden prudencia porque el objetivo del día es subirse al Fórmula 1 y te recuerdan que si eres demasiado torpe, demasiado agresivo o demasiado idiota no te autorizarán a subirte en el plato fuerte del día.

Así aguantas como un alumno aplicado las primeras charlas teóricas. Pasas un breve reconocimiento médico y enseguida estás subido a un Fórmula Renault 2.o. Lleva el motor de un clio sport, pero pesa tres veces menos. De esta forma te advierten que los bólidos que vas a conducir equivaldrían a un Renault Clio de más de seiscientos caballos. La primera tanda de veinte minutos la tienes que hacer detrás de un coche de seguridad. No me puedes adelantar y simplemente tienes que ir siguiendo el ritmo que va a ir creciendo hasta que el coche de seguridad, un Megane Sport, no pueda más. El problema es que tras el coche de seguridad me colocaron a otro alumno que se tomó las cosas con demasiada calma. Cada vez que el safety car aceleraba, le dejaba atrás y yo no tenía más remedio que ir chupando rueda levantando contínuamente. Así, la primera tanda terminó con más frustración que otra cosa.
En la segunda tanda, otros veinte minutos, ya íbamos solos. Así que podíamos poner el ritmo que quisiésemos y adelantar en las rectas. A los pocos metros de salir alcancé a otro cursillista. Estuve chupando rueda una vuelta entera hasta que llegué a la recta principal y me autorizaron a adelantar. ¡Qué gustazo! ¡Cómo corría el Renault! El único problema es que había mucho viento y cuando llegabas al final de recta a más de 210 km/h el coche se movía mucho. Seguí los consejos de los ingenieros que después de la primera tanda habían estudiado la telemetría. Me dijeron que cambiase mi forma de frenar. Yo lo que hacía era frenar más o menos como en un coche de calle, de menos a más. Con estos coches es todo lo contrario tienes que meterles un zapatazo tremendo al principio e ir soltando poco a poco después. Cuesta hacerlo la primera vez porque piensas que te vas a matar, pero funciona. Después de dos o tres frenadas te das cuenta de que es mucho más efectivo y que puedes frenar mucho más tarde. Otro consejo que tuve que poner en práctica es no abusar el freno motor. Es decir, hay que frenar sin reducir y una vez que la velocidad y las revoluciones han bajado seguir frenando mientras bajas marchas. Según vas cogiendo confianza y velocidad te das cuenta de las fuerzas que sufres dentro del coche. El cuello empieza a dolerte y hoy os aseguro que tengo agujetas en los brazos, hombros, cuello, trapecio, dorsales...
La sesión se acaba justo cuando quieres más. Hubiera seguido dos horas más, pero los monitores saben que la confianza provoca accidentes. Te vas creciendo, tratas de mejorar vuelta tras vuelta y al final si no te paran puedes acabar contra una valla.
Después de la sesión, nueva visita a los ingenieros y nueva revisión de la telemetría. Hombre, es lamentable cuando la comparas con la de Grosjean(piloto de pruebas de Renault), pero es francamente mejor que la primera. Veinte segundos más rápido por vuelta y treinta kilómetros por hora de punta más rápido. Paso la prueba y me autorizan a subirme al Fórmula 1.
En el briefing te meten miedo. Te cuentan lo que vas a llevar y los errores que no debes cometer. No utilizar freno motor, no utilizar mal los frenos, no girar y acelerar a la vez, no girar y frenar a la vez, no girar y reducir, no bajar de ocho mil revoluciones en ningún momento... Qué queréis que os diga, te agobias.

La salida desde el pit lane tiene una charla aparte. Utilizan un simulador para que ensayar la salida que no es fácil. Es muy sencillo calar el coche. El proceso es también agobiante. Encienden el coche, das un pisotón al acelerador. Pisas el embrague, engranas la segunda velocidad, subes las revoluciones hasta que se ilumine un sólo led en tu dashboard. Ni dos, ni cero, tiene que ser uno. Sin embargo, la sensibilidad del pedal es brutal y pasas de 0 a 4 leds sólo con acariciarlo. Una vez logrado el led tienes que soltar muy lentamente el pedal del embrague, sin dar tirones, siempre a la misma velocidad para que el coche salga sin calarse. En el simulador todo sale bien, pero me quedo con la preocupación de saber si seré capaz de hacerlo luego de verdad en el coche.

El corazón se va acelerando. Antes de ir a comer te toman medidas. Algunso bromean y dicen que es para el ataúd. Te subes al coche por primera vez, pero con la tranquilidad de que sabes que no lo van a arrancar. Estoy muy tumbado y no llego bien a los pedales. El ingeniero toma nota para cambiarme la posición del asiento y me explica como sacar el volante en caso de que me pase algo y tenga que salir del coche.

Llega la hora de la comida, pero yo no tengo hambre. Tengo una especie de nudo en el estómago que es una mezcla de miedo, nervios y ganas de subirme al coche. Justo después de comer llega la hora de la verdad. Estoy en el grupo A así que vamos los primeros. A mi me toca subirme al coche el tercero. Cuando el primer cursillista está ya colocado y atado se arranca el motor. Un estruendo enorme invade el silencio de Paul Ricard. Habré oído ese ruído miles de veces, pero ahora me asusta porque sé que el que va a conducir ese trueno en unos minutos soy yo. El primero, no lo consigue. El coche se cala en la salida. Vuelven a arrancarle y esta vez sí, emprende la marcha. El segundo, también lo cala en la salida. Egoistamente me alegro. Pienso que si yo lo calo no voy a ser el único. Llega el momento. Mis compañeros me hacen bromas, pero yo casi ni los oígo. Me he puesto los tapones, el sotocasco, el casco y tengo los nervios disparados. Tengo ganas de salir, de terminar, no sé... Me meto en el coche y cuando me aprietan los cinturones me cuesta respirar. Trato de hacerlo profundamente para ver si así me relajo, pero apenas puedo hinchar los pulmones por culpa de los cinturones.

Pruebo los pedales. Busco el freno (es el pedal que más me preocupa no encontrar) y el coche arranca. Es estruendo y la vibración es infernal. Repaso en décimas de segundo el proceso. Acelerón, embrague, segunda marcha... y busco iluminar el led. El ruido aumenta y me voy casi a cinco leds, levanto y se me apagan todos. Controlar las revoluciones resulta mucho más complicado que en el simulador. Por fin lo consigo, un led. Empiezo a soltar el embrague lentamente y el coche empieza a moverse, salgo. Buuffff, primera prueba superada.
Ahora ya estoy solo. Solo con una bestia que hago avanzar por el pit lane en segunda y que responde con una patada en mi trasero cada vez que rozo el acelerador. Salgo a la pista, acelero y golpéo con el casco en la parte de atrás. Sólo he logrado subir a tercera y ya tengo que frenar porque llega la primera curva. La pasó. He decidido tomarme la primera vuelta tranquilo e intentar ir más deprisa en la segunda. Después de los dos primeros giros hay una pequeña recta hasta la chicane, llego a cuarta y el paisaje empieza a pasar muy rápido. Freno en el punto donde lo hacía con el Fórmula Renault y me quedo muy corto, tengo que reducir a segunda porque las revoluciones han bajado mucho. A la salida de la chicane, gaaaaaassss. Tercera a fondo, cuarta a fondo, quinta a fondo.... ni hablar, no meto sexta que viene la curva de Signes. Me quedo en quinta y levanto un poco. Alonso pasa por aquí en séptima casi a fondo a más de 280 kilómetros por hora. Yo lo hago a 160 y muerto de miedo.

Después de negociar otras curvas y de equivocarme al reducir en una de ellas (que susto más grande) llego a la última curva, la más lenta. Hay que pasarla en segunda, pero he frenado muy tarde y llego más rápido de lo debido. Por un momento pienso que me voy fuera. Me cuesta mucho girar el volante y hago una trazada lamentable. Por fin, salgo a la recta principal. Tercera a fondo, cuarta a fondo, quinta a fondo, sexta a fondo. Joer que rápido va esto. A la gente que está en el pit lane ni la he visto. He llegado a los 250 km/h cuando tengo que volver a frenar. Da miedo darle un pisotón al pedal, pero lo hago y el coche se clava. Me arrepiento de no haberlo hecho un poco más tarde. Empiezo a darme cuenta de que el sueño se acaba. Estoy a media vuelta de entrar de nuevo en el pit lane y bajarme. También me doy cuenta de que estoy jadeando. Entre los nervios, el esfuerzo, las inercias... estoy jadeando. Cada vez que piso el acelerador, el coche se dispara como si tuviese propulsión a chorro. En las curvas se agarra muchísimo, es más estable que el Fórmula Renault y los frenos son infinitamente más potentes. Me bajo del coche, me preguntan si todo ha ido bien y yo todavía aturdido digo que sí mientras me quito el casco empapado en sudor. Por dentro estoy pensando lo difícil que tiene que ser ir rápido con esa bestia. El mérito inmenso que tienen todos los pilotos de Fórmula 1. Desde Alonso a Ide y me prometo a mí mismo que nunca en mi vida criticare a un piloto. Me río ahora de todos los listos que critican y desprecian a los pilotos que consideran torpes o malos. Les vendría bien subirse a un coche de estos para darse cuenta de lo terriblemente difícil que es manejar un bicho de estos si lo tienes que llevar a su límite.


Hoy en Montreal, he estado hablando con Alonso de la experiencia y se ha reído todo lo que ha querido y más cada vez que le contaba mis proezas. Yo di la vuelta en 1.55. Él, utilizando una recta aún más larga, emplea 1.05 menos que yo. Es decir, 50 segundos. Zapatero, a tus zapatos.

27 comentarios:

Merce dijo...

Vaya experiencia que has vivido no creo que se te olvide nunca supongo que era una mezcla de miedo y satisfacción de poder llevar un Fórmula 1. Al vivirlo en tu propia piel has pensado enseguida en los demás pilotos. Una cosa es lo que te dicen y otra es vivirla, que es muy diferente. Supongo que tanta charla diciendote los peligros del Formula 1 debías estar nervioso y cuando estabas dentro del Formula 1 has disfrutado relativamente ya que el miedo no te ha dejado relajarte. Yo sinceramente te admiro porque no sería capaz de subirme a un monoplaza y ponerlo a más de 200 km/h tendría ganas de vomitar en todo momento.
Bueno solo queda felicitarte por tu hazaña.

Un besazo enorme

Paco dijo...

Buenos días desde Mallorca!!!

Fantastico relato... y coj.... EXPERIENCIA!!!
Dios!!! cómo te envidio!!!

Muchas gracias por contárnoslo y hacer que por un segundo crea sentir algo de lo que tú has sentido...

Un Saludo!!!

Javi Realejo dijo...

Bueno, no está nada mal, si hubiera sido yo aun andaria en la primera curva (o se me hubiese calado).

Te pueden proponer ser probador... del probador, y le vas contando tus sensaciones a Grosjean. Supongo que lo mas dificil es dominar a la bestia, y una vez hecho esto, el coche hará lo que tu quieras.

Una curiosidad, ¿cuantos kilos has perdido en los entrenos?

Un saludo, fiera

pacmon dijo...

La verdad es que lo has redactado tan bien que parece que lo pueda sentir ;) , parece una experiencia increíble así que felicidades y gracias por compartirlo con nosotros.



Un saludo.

Paco_ToyotaF1 dijo...

Muy bien Antonio. Ya puedes sustituir a Nelson Piquet en Renault xD


Forza Toyota F1!!!!!!!

diegogoal dijo...

Impresionante Antonio,
comprendo tu emoción porque yo ya lo flipo cuando me subo a los Karting del pueblo y son unos cascajos terribles!!jajaja.
Porfa haz una mención especial del Sporting de Gijón que está a punto de ascender!!! (aunque Alonso y tu seais Carbayones.....PUXA ASTURIES)

xavier_ares@hotmail.com dijo...

Buenas campeón,

Gracias por regalarnos esa crónica periodística minuto a minuto de tu experiencia en un monoplaza de Fórmula 1.

Y no te preocupes. Estoy convencido que muchos de los que critican a los pilotos no serían ni capaces de subirse a un bólido de Fórmula 1. Yo creo que hay que valorar lo positivo en todo momento, que siempre hay algo positivo en todo lo que hacemos.

Espero que hayas disfrutado de la experiencia y te vemos pronto en la pequeña pantalla.

Un abrazo,
Xavi.

XescRei dijo...

Vaya relato cojonudo, me has dado ganas de subirme y a la vez de bajarme antes de empezar la vuelta, contradictorio pero cierto. Un experiencia que para un periodista de F1 deberia ser obligatoria. Enhorabuena Antonio, espero tus amenos y acertados comentarios de la carrera de este fin de setmana. Venga,disfruta con lo que haces.

Mai dijo...

La verdad es que me he reído bastante leyendo tu post. Que envidia , debería estudiar periodismo en vez de ingeniería informática...
Por cierto, quería felicitarte por las retransmisiones que hacéis desde telecinco, os sigo desde la 1ª que hicisteis. Tanto que mi madre y mi hermana te han cogido manía de verte tanto en la tv, jejeje

yutubequetuviste dijo...

Felicidades de nuevo por la experiencia antes de nada, y decirte que sí, que tienes toda la razón del mundo en lo que dices sobre criticar a un piloto. Por ejemplo, la mayoría de los españoles odiamos a Hamilton, pero muchas veces no nos paramos a pensar en que realmente es bueno, muy bueno. Es cierto que alguien que nunca ha probado un fórmula uno no sabe realmente lo que ello implica, la dificultad que conlleva estar dos horas al máximo en una carrera rodeado de "bichos" como el tuyo, o dar ciento cincuenta vueltas al máximo en un día de test.
Hay que reconocer que todos los pilotos son muy buenos, pero la duda surge cuando te paras a pensar en que llevan muchos años de preparación, como cualquier deportista, y tienen que estar listos para enfrentarse al asfalto como profesionales. Por lo tanto creo que las críticas se pueden hacer, como en cualquier otro deporte, pero como tú bien dices, no hay que menospreciar el trabajo del piloto. Yo creo que simplemente hay que criticar los errores, pero sin generalizar, como normalmente se hace. Y en Mónaco nos dimos cuenta, por ejemplo, de que Fernando cometió un error, al igual que Hamilton, al igual que Raikkonen, al igual que muchos pilotos, y no por ello deja de ser el mejor.
No me enrollo más, que mi comentario está siendo demasiado largo.
Saludos Antonio y suerte para Canadá. (Y recemos para que caigan unas gotas).

Parrillaf1 dijo...

Joer que envidia,¡sana eh!, bueno e insana tambien. Se me cae hasta la baba.
Un cordial saludo.

Desi dijo...

¡Muy bien Antonio!Eres un valiente.A mi me encantaría subirme a uno aunque el miedo me hicieso bajarme del coche al minuto uno pero siempre me ha gustado la velocidad, la adrenalina y la emoción.
Me encanta que cuentes y como cuentas los detalles.Es verdad que a veces no nos damos cuenta de todo lo que conlleva ser piloto de F1, realmente son héroes.
Un besooo crak.

Anónimo dijo...

Fantástico el reportaje. Me has puesto la piel de gallina a mí también haciendo las comparaciones con un piloto profesional.
La verdad es que al bajarte del coche te tienes que haber preguntado cómo pueden sacarte esos 50 segundos. Y ya no 50 segundos, sino que de sacarte 45 a sacarte 50 la dificultad se multiplica exponencialmente y lo difícil que será ir completamente al límite del agarre olvidándote de tu vida por unas calles de una ciudad con los quitamiedos a 3cm

IMPRESIONANTE LOBATO!!

Fernando Alonso dijo...

Bah, bah, no es tan difícil

Anónimo dijo...

Antonio, la mitad de esos 50 segundos son porque no te han puesto la aleta de tiburón. Tu no te preocupes.

Adrián dijo...

Buaaa k pasada Antonio!!! Ya nos gustaría a más de uno sentir ya sólo la sensación de estar subido en ese bicho, aunk sea en un biplaza. Si ya escucharlos en un circuito es increible, poder estar sentado ahí arriba... bufff.

Haber si puedes contestar en tu próxima actualización... las clases que fueron, sólo para los periodistas (es decir, si están limitados esos cursos a VIPs), o pagando X dinero puedes pasar ese día en Paul Ricard??

Suerte en Canadá!!

Carlos Alcañiz dijo...

esta seguro que ha sido la experiencia más importante desde que te dedicas a la F1, no antonio?? es que sigues enamorando no ya por la web sino también por aquí por tus crónicas... los pequeños detalles hacen a uno grande, y tú, lo haces día tras día. A ver si le vuelvo a decir a García Ferreras que fiche al equipo de F1 de Telecinco -o todos los que pueda- porque la F1 NO TENDRÍA SENTIDO SIN VOSOTROS!!!

Anónimo dijo...

****RAKEL D;BRNA****
hola antonio,hola blogers...
muchas gracias por esta supercronica,llena de detalles.
me ha gustado y me ha hecho gracia lo de los zapatazos y que susto tan grande,
aunque para grande tu te lo he dicho en alguna ocsion debes ser un gra tipo me he divertido,de nuevo gracias las fotos estpendas anqe la de fernando y nelsiño la veo un tanto rara
por cierto cuando leia lo de las velocidades,he pensado (miralo igualito que yo con mi escrabajo del setenta)...gracias anonio un besoe para todos .RAKEL.

cantarach dijo...

eres grande, guaje.

Santi

carmen dijo...

Antonio gracias por contarnos tan detalladamente toda la experiencia, y perdona pero he sentido auténtica envidia cochinaaaaaaaaaaaa

Saludos, vamos a por Canadá, que hay divertirse!!!!!!!!!!

Anónimo dijo...

Uno de las mejores entradas de tu web sin duda alguna.

Muy bien redactado!

Anónimo dijo...

Menuda experiencia y gracias por contarla, Antonio, estaba leyéndola y me estaba entrando una cosa por el estómago, no se si alguna vez has leido un relato erótico, pues leer esto según lo has descrito es parecido se me estaban poniendo los pelos de punta, jeje, lo dicho que muchas gracias por compartir esto con los pobres mortales y muy bien descrito. Lo de los pilotos siempre he dicho que me gustaría conducir como el que simpre quede el último que ya sería la leche. Un abrazo, por cierto, la foto que me hice contigo en Las Palmas espero que alguna vez me la firmes.

Joseee dijo...

Ay que tener valor jeje.Tambien querria estar montado yo pero no puede ser jajaja.Bueno vamos a ver que hace alonso.Que os salga todo bien este fin de semana.Un abrazo!!!

Entra un tio en un bar y dice gñagñagña pipas Y le dice el camarero ¿Un paquete de que? dijo...

Acojonante la experiencia .
Lo de no criticar a los pilotos diselo a Serraniti que ultimamente la toma con todos .
Saludos ;)

Priscilla Bar dijo...

OW!

Que increíble!A ver si nos hacen a los aficionados cosas así,¿no?.
Un sorteo o algo.
Por lo que as contado...¡Cojon..o!

Daniel dijo...

Eso de no criticar a los pilotos está muy bien, pero es que no se les critica respecto al nivel normal, si no todos seríamos perfectos en nuestro trabajo, y tampoco puede ser, cuando uno llega a esos niveles hay que subir el listón.

Cuando uno dice "que malo es Massa que no da una si no sale de la Pole", es evidente que no lo haríamos mejor, pero decir "pero que bien maneja un F1 Massa, lo hace como si fuese un piloto de F1", tampoco tiene sentido, ¿no? XD

No dejeis de criticar, para bien o mal, que para algo sois los comentaristas ;).

Anónimo dijo...

ola lobato magnifico repotaje, me gustaria saber si eso es slo para vip o podria ir cualquiera al circuito y pagar y cojer el formula1