lunes 12 de mayo de 2008

VUELTA A CASA


Bueno, ya estamos en el aeropuerto. Aquí nos hemos encontrado a la mitad de la prensa internacional y a la mitad de los mecánicos e ingenieros de los equipos. Dentro de diez días nos volveremos a ver todos las caras en Mónaco.
Hemos tratado de ver algo nuevo en Estambul. Hemos apostado por Santa Sofía (gracias por las recomendaciones y sugerencias). Lamentablemente estaba cerrada hoy lunes y por eso hemos acabado otra vez en el Gran Bazar. El problema cuando vas ahí por cuarta vez es que no te apetece ni comprar, ni regatear, ni nada. Así que he debido ser el único turista que ha salido de ahí sin comprar nada. Gonzalo no ha perdonado. Le ha entrado la fiebre compulsiva compradora y no ha podido evitar llevarse algunos regalitos para sus amigos.

Ah, gracias a todos. Las audiencias han sido increíbles. 45% de share y 5.400.000 espectadores de media. El previo ha sido el más visto del año y os aseguro que es un premio para todos nosotros, es como la gasolina que nos permite seguir hacia delante. Os podrá gustar más o menos lo que hacemos, habrá alguién que nos critique, algún personaje aislado y amargado que nos insulte, pero os aseguro que todos nos dejamos el alma preparando y haciendo el previo. Por eso no me importa tener que ir a trabajar otra vez mañana para empezar a pensar en lo que os vamos a ofrecer en Mónaco. A veces es mucho esfuerzo, pero merece la pena.
Esta noche duermo en mi camita. Ese es otro gran premio. La confortable sensación de sentirte en casa, con mis chicas, lejos de las triste habitación de un hotel. No importa el número de estrellas que tenga, siempre es triste y deprimente si no estás con tu familia.

Gracias a todos por vuestro apoyo.

ANECDOTARIO TURQUÍA


Como esto ya se acabó, voy a dejar de hablar de coches y vamos a contar algunas vivencias divertidas que hemos tenido aquí en Turquía. Acabo de llegar al hotel después de la cena más relajada de la semana (ya no hay tensión) y sigo sin entender como Turquía no tiene pilotos en la F1. Los taxistas de este país están completamente locos. No es que uno vaya rápido no, es que todos te llevan como si estuvieras a punto de dar a luz. Apuradas de frenada, revoluciones casi en el corte de encendido, reducciones al límite... En un momento en el que he superado mi agarrotamiento de terror me he asomado y he visto la velocidad. 110 km/h por el medio de la ciudad y en calles estrechas con coches que se incorporan por todos los lados. Le gritas al taxista: slowly, slowly y el se ríe. Lo gracioso del caso es que de los tres taxis que hemos cogido esta noche el mío, a pesar de la velocidad, ha llegado el tercero. Los otros dos nos han pasado como Kimi a Fernando esta tarde. Una locura.


La broma del día se la ha llevado Marc Llobet. Es el nuevo y eso nos descarga mucho al resto porque todo se lo lleva él, el pobre. Le han preparado una broma que es una adaptación sofisticada de otra que me hicieron a mí en 2006. Te dicen que tienes que probar un equipo de reportero, te ponen delante de la cámara, te hacen hablar, te cambian los auriculares por otros y sin darte cuenta estas haciendo el imbecil porque los auriculares llevan incorporados alguna tontería. En la foto podéis ver el modelo de Marc. A mí en 2006, me lo hicieron en el paddock antes de empezar delante de todo el mundo. Eran unas antenitas y parecía la abeja Maya.
En la cena, como cada domingo, hemos repasado las tonterías que hemos dicho en la retransmisión. En el top ten estaban las pasadas que nos hemos pegado Gonzalo y yo. Él soltó lo de: "Cuando el grajo vuela bajo hace un frío del carajo" y yo he llamado mingafrías a Víctor y Pedro por quejarse del frío. Un día nos van a echar de la tele. Gonzalo sigue con la mosca detrás de la oreja con mi red de espionaje. Creo que todavía no sabe como lo hago, pero me amenaza en antena con descubrirlo. Hoy ha funcionado mi red muy bien. De hecho, no he dicho todo lo que me contaba por no pasarme. Un día la FIA me empapela.
Mañana no salimos de aquí hasta por la tarde. Así que aprovecharemos la mañana para ver algo de Estambul. Todos los años cogemos el mismo vuelo. Y entre check out en el hotel, atasco hasta la ciudad y demás sólo nos da tiempo a ver una cosa. Un año el Gran Bazar, el siguiente la Mezquita Azul, el año pasado el Palacio de Topkapi... somos unos turistas muy raros. Lo que todo el mundo ve en un día o dos, nosotros tardamos cuatro años en verlo. No tenemos muy claro que ver mañana así que si alguien me manda una recomendación será convenientemente estudiada por el equipo de Telecinco. Gracias.

Ahora me voy a dormir. La noche del domingo es la mejor de todas porque duermes mucho mejor, ya no hay presión, se acabaron los nervios y los agobios, al menos hasta Mónaco.

domingo 11 de mayo de 2008

LA MEJOR CARRERA

No quiero ir alardeando de que ya lo había dicho, pero es cierto. Llevo desde Barcelona tratando de contener a mucha gente la euforia y explicando, como lo hace Fernando, que el R28 está ahora mismo para ser séptimo. Y así ha sido, séptimo de salida y sexto de llegada porque a Kovalainen se el ha torcido la carrera desde la primera vuelta. Si no hubiera ocurrido eso, Alonso habría sido séptimo. No obstante, no creo que nadie deba quitarle mérito a la carrera de Fernando porque ha sido brillante a pesar de que ha ido solo todo el tiempo y que no ha tenido una lucha directa en la pista. En realidad sólo ha tenido que defenderse de Heidfeld y Webber. Heidfeld estaba en otro mundo y le ha pasado en el primer pit stop, a Webber sí ha podido aguantarle. Y si la carrera de Fernando ha sido buena, tengo que quitarme el sombrero con la de Massa y Hamilton. Han sido impresionantes. Incluso la estrategia forzosa de Hamilton de ir a tres paradas, que es peor que ir a dos, les ha salido bien.
El inglés no ha tenido más remedio que ir a tres porque Bridgestone detecto el viernes que el neumático delantero derecho de Hamilton sufría un deterioro que no ocurría con el resto de pilotos. Su forma de conducir destrozaba ese neumático en la curva 8 y recomendaron a Mclaren utilizar esta estrategia porque era bastante probable que se repitiese el reventón del año pasado. Kimi ha salido muy mal y el toque con Kovalainen le ha producido deterioros en el alerón delantero. Su carrera no ha sido mala, pero su salida sí.
Turquía se acabó, llevamos cinco carreras y la próxima será Mónaco dentro de quince días. Una carrera especial donde puede pasar cualquier cosa.

sábado 10 de mayo de 2008

HAPPY BIRTHDAY ANDRIUS

En esta carrera han coincidido muchos cumpleaños: El del fisio de Fernando, Fabrizio; el de Nick Heidfeld; pero para nosotros el más importante y el que más hemos celebrado ha sido el de Andrew, o mejor dicho, Andrius, nuestro técnico inglés. Le empezó a llamar así Maiki (se llama Miguel, pero como es el conductor de la unidad móvil, le llamamos Maiki en honor de Michael Schumacher). Maiki es un tipo increíble, a ver si un día de estos le hago una foto y os lo presento. No habla ni una palabra de inglés, pero se entiende con Andrius, que no sabe decir nada decente en español, a las mil maravillas. Bueno, el jueves fue el cumpleaños de Andrius y hoy lo hemos celebrado. En realidad no es fue una celebración. Aquí es mejor no cumplir años porque lo que se suele hacer es gastar bromas o dar sorpresas. Hoy le hemos hecho un regalo. Ha tenido que utilizar herramientas para abrirlo, porque iba convenientemente empaquetado con bridas y cinta americana. Ha tardado diez minutos en lograrlo y cuando lo ha logrado se ha encontrado un montón de cables y otra caja donde estaba el regalo real. Ha sido un fin de jornada divertido. Como sé que Andrius también entra a veces en este blog, perdonar que escriba estas palabras en inglés para que él pueda entenderlas.


Hi Andrew, what are you doing reading this blog if you don't understand spanish. I am writing about you to the people in Spain and I am telling them that, although you are english, you are starting to think like a spanish. Go to sleep. Tomorrow we will leave the hotel early in the morning. Good night. Buenas noches a todos.

UN DÍA EN LAS CARRERAS

Ya os he dicho muchas veces que la vida en los circuitos no es tan bonita ni tan apasionante como muchos pensáis. O quizá sí, lo que pasa es que cuando llevas mucho tiempo haciendo lo mismo, aunque estés en la Fórmula 1, acaba por ser algo relativamente rutinario.


El día siempre empieza con madrugón. Dependiendo de la distancia de tu hotel al circuito y del grado de atasco, el madrugón es mayor o menor. Aquí en Turquía como estamos relativamente cerca, el madrugón no es muy gordo. En realidad casi no es un madrugón porque salimos del hotel a las ocho de la mañana. Hay otros circuitos y otros años, cuando retransmitíamos la GP2, que hemos llegado a salir a las seis de la mañana. Cuando llegamos al circuito rompemos filas. Los técnicos se van a lo suyo, Miguel el productor a discutir o a resolver problemas, y el cámara Marc Llobet y yo al paddock. Grabamos las llegadas de los pilotos y charlamos con todo el que podemos para sacar información y poner luz a nuestras eternas dudas.


Si no ha llegado nadie o está la cosa muy parada nos tomamos un café. Puedes elegir dónde tomarlo, pero habitualmente nos vamos a Red Bull. No voy a decir que en los otros equipos nos traten mal, no, pero en la Energy Station, así llaman a su motorhome, eres especialmente bienvenido. Además los capuchinos son los mejores del paddock.

También aprovechas para leer el Red Bull Bulletin. Una especie de periódico interno, publicado por Red Bull, que habla de la vida en el paddock, de anecdotas del pasado y donde hacen innumerables bromas con las noticias de actualidad. Todo el mundo en el paddock lo lee, excepto en Mclaren. Ron Dennis tiene prohibida la entrada de ejemplares en su mole de cristal, aunque la gente del equipo se va fuera a leerlo sin que los vean.

Después del café en Red Bull, si no tengo nada que grabar, me voy a Renault para charlar un rato con Fernando, su manager, Luis, su fisio, Fabrizio y su padre, José Luis, si ha venido a la carrera. Es el mejor momento del día porque hay poca gente y es posible hablar con cierta tranquilidad. Cuando van a empezar los entrenamientos, Fernando se va a vestir y se marcha con Fabrizio al garaje. A veces veo los entrenamientos allí, se aprende mucho, otras veces me voy a la cabina para entrar en La Mirada Crítica o a la sala de prensa para comentar lo que pasa con el resto de periodistas.

A partir de las 12.00, cuando tienes un hueco hay que intentar comer. Hay una norma básica en el paddock: Come siempre que puedas porque es posible que luego no puedas hacerlo. En Ferrari suelen dar buena pasta, pero una vez más es en Red Bull donde se come de lujo y rápido. No puedes perder el tiempo, hay que comer en diez minutos y en Red Bull van poniendo pequeños platitos con comida de diseño que comes de pie en un santiamén. Es cierto que los más carpantas (del equipo de Telecinco todos) necesitan comerse diez platitos como mínimo para matar el gusanillo. Tengo un chef que es buen amigo en Honda que lleva cuatro años insistiéndome para que vaya a comer allí. El problema es que en Honda dan comida japonesa y yo ya no estoy para muchas emociones. Le he prometido que este año iré. En Mclaren también se puede comer rápido, pero la gastronomía no es brillante y te miran de una forma poco amistosa.
Después de comer, siempre hay algún reportaje que grabar, algún ingeniero al que preguntar, algún problema que resolver y, por supuesto, durante todo el día, decenas y decenas de llamadas de telefóno que responder.

Tras los entrenamientos, las ruedas de prensa. Todas a la vez. Tienes que elegir, aunque obviamente la prioridad es Fernando. A veces coincide todo: Alonso habla, Hamilton, Kimi, tienes que hacer un directo, te llaman de algún equipo para que vayas a grabar lo que les has pedido... todo el día corriendo. Entre medias, entrenan, clasifican o corren los chicos de la GP2. Este año no retransmitimos las carreras, pero me divierte mucho verlas. Además hay que dar ánimos a los chicos. Después de nuevo más grabaciones y el enlace para el informativo de la tarde. Cuando todo está enviado y el trabajo finalizado, todos a la furgoneta. Estas tan cansado que la mayor parte de las veces te duermes. Si alguien se queda despierto, aprovecha para cumplir con la tradición: hacer fotos a los dormidos. Todos tenemos decenas de fotos de nuestros compañeros dormidos. Son como una especie de trofeo, una tontería, una forma de vacile, una muestra más de que nos puteamos, pero nos llevamos muy bien.