
Lo primero, el coche, el R29. Desde mi punto de vista, sorprendente. Es muy diferente a todo lo que habíamos visto, pero curiosamente muy parecido al nuevo BMW. El morro de ambos es prácticamente idéntico muy ancho. El resto del coche me resulta muy agresivo especialmente ne la parte de los pontones laterales, las tomas de aire y la parte trasera. Utilizarán un único soporte para el alerón trasero y mantienen, al igual que hace Toyota la aleta de tiburón. La duda que me asalta es si esta solución aerodinámica está dentro de la norma de 2009. Supongo que sí por dos razones: Lo habrán consultado antes de hacerlo y la aleta de tiburón no aporta carga aerodinámica.
Independientemente de lo que yo diga, lo importante es lo que diga Fernando. Hoy ha sido el último en su primer test con el R29, pero está relativamente contento. Hay que solucionar algunos problemillas, mejorar en algunas áreas, pero el coche no le ha disgustado y su fiabilidad hoy (la fiabilidad va a ser básica el próximo año) ha sido muy buena.
Por lo demás, ayer tuve la oportunidad de vivir la aventura ciclista de Fernando con Carlos Sastre y sus compañeros de equipo. He de recalcar que se trata del campeón del pasado Tour de Francia y de un equipo profesional y que no era una vueltecita viendo el paisaje. Era un entrenamiento en toda regla dentro del programa que tienen para preparar la temporada. La verdad es que a Fernando le engañaron un poco porque la idea era hacer dos horitas planas, sin subidas. Al final fueron casi tres horas y media y 13oo metros de desnivel. Fernando estuvo impresionante. Durante las dos primeras horas estuvo siempre delante a pesar de que el día era como para quedarse en casa. Viento fuerte de cara durante la mitad del etapa y lluvia torrencial nada más empezar. Pasadas las tres horas, Fernando se fue hacia la parte de atrás del pelotón y aguantó como pudo la sucesión de repechos.
¿Sufrió? Sí, yo creo que sufrió mucho en algunos momentos. ¿Se descolgó? no. ¿Por qué? No tengo ni idea. Quizá por ese instinto de ganador que tiene, quiza porque es un luchador nato o como dijo el propio Sastre a final de la etapa, porque es un titán. De lo que podéis estar seguros es de que se divirtió como un enano, a pesar de parte del sufrimiento, y que pocos deportistas podrían haber algo parecido. Se nota que este año se ha entrenado fuerte con la bici y que lleva muchos kilómetros en sus piernas. Me dijo que unos 2000 en este invierno. Quizá por ello está tan súmamente delgado. Mucho más que nunca. Algo que le vendrá bien para este año en el que el peso del piloto disminuirá el impacto negativo de la introducción del KERS.Sólo una anécdota para terminar. El casco ha cambiado un poco, ahora es más rojo y menos azul. Mantiene las dos cartas de pocker en la parte trasera con dos ases. Uno con el numero 05 y otro con el 06. Durante el proceso de diseño del casco de este año barajó la posibilidad de poner una tercera carta y ponerla boca abajo. Una forma de decir que el tercer título lo tiene en la cabeza, pero sin descubrir cuándo llegará. Si es por él (y si el coche va más o menos bien) será este año.